Entrevista a Billie Zangewa

“Me introduje en el mundo de la aguja mirando a mi madre y a sus amigas cuando cosían en grupo”

En la última edición de la feria Art Paris Art Fair, celebrada el pasado mes de abril en la capital francesa, participaron alrededor de 2.200 artistas. Algo menos de 100 eran africanos, un número bastante reducido aunque entre ellos había nombres más que interesantes. Destacaría sin dudarlo a Billie Zangewa, una artista con carácter y estilo nacida en Malawi pero actualmente residiendo en Sudáfrica.

Desde hace años trabaja con telas, principalmente con seda, para crear tapices que impactan por sus colores, texturas y temática. Zangewa parte de su propia historia, de su propia biografía, de su propia vida diaria para desafiar los estereotipos históricos, la objetivación y la explotación del cuerpo femenino negro. Partiendo de su cotidianidad, quiere hablar de la mujer africana contemporánea en una sociedad aún patriarcal a la que le cuesta aceptar la libertad femenina.

Hay que seguir su carrera bien de cerca porque aún tiene mucho que dar… De momento hoy hablamos con ella para que nos cuente su forma de crear, sus influencias y algunos de sus trabajos. ¡Allá vamos!

Para aquellos amantes del arte que no te conocen,  cuéntanos algo sobre tu historia. ¿De dónde vienes y cuándo supiste que querías ser artista?

Nací en Malawi y soy mitad sudafricana. Crecí en Botswana y vivo y trabajo actualmente en Johannesburgo (Sudáfrica). Supe que quería ser artista cuando era muy joven, con 9 o 10 años aproximadamente. Todavía recuerdo claramente el momento: un día una amiga me enseñó en el colegio un retrato de la Princesa Diana a lápiz (era la década de los 80), un dibujo que ella había realizado y que realmente me llego. Supe que llegar a las personas de esa forma era lo que quería hacer. Desde ese momento en adelante dibujé cada día y trabajé para cumplir mi sueño.

 

¿Y te has encontrado con alguna dificultad durante tu carrera artística como mujer africana?

Si, he encontrado algunos obstáculos durante mi trayectoria. La primera fue financiera. Tuve que poner en pausa muchas cosas para poder mantenerme (trabajé, por ejemplo, en el sector de la moda durante años). Mi independencia siempre ha sido algo importante para mi.

La segunda fue que mi voz no fue bienvenida en la escena artística de Johannesburgo al comienzo. Fui excluida por la comunidad. Sin embargo, soy una persona increíblemente determinante y eso no me detuvo. Encontré un camino para llegar. De esta situación aprendí que, si quieres realmente algo, por muy imposible que parezca, no puedes detenerte.

Trabajas con textiles, sobre todo con seda. ¿Cómo aprendiste a utilizar hilo y aguja? ¿Hiciste alguna curso oficial en la universidad, o comenzaste a interesarte por estos medios por una ruta diferente?

Me introduje en el mundo de la aguja mirando a mi madre y sus amigas cuando cosían en grupo. Después, mi escuela primaria ofrecía costura como actividad extra curricular y yo, que era muy curiosa e intentaba hacer muchas cosas, lo disfruté mucho. Más tarde, en mi adolescencia empecé a realizar mi propia ropa. Así es como aprendí a utilizar hilo y aguja. Estudié Bellas Artes en la universidad, especializándome en grabado, y supongo que mi trabajo es una combinación de ambas experiencias.

 

¿Y qué es lo que más te gusta de trabajar con textiles? ¿Hay algún tipo de significado al usar la costura en vez de otros tipos de técnicas como la pintura o el dibujo?

La seda es magnífica: verla y trabajar con ella es una experiencia deliciosa. Hay muchas razones por las cuales utilizo seda: en primer lugar siempre me han interesado los textiles, pero también tiene algo de relación con el género y la identidad. Quiero enseñar mi apreciación a la experiencia femenina, al mismo tiempo que conversar con la tradición y la percepción.

 

Las técnicas que usas son, sin duda, consideradas femeninas desde un punto de vista histórico y social. ¿Tienes alguna teoría, idea o filosofía feminista en mente que quieras presentar al público cuando trabajas?

Bueno… en primer lugar quiero decir que abrazo y acepto quién y qué soy – una mujer –, y también digo que podemos usar herramientas consideradas históricamente femeninas para emponderar y liberar tanto a nosotras como a otras. Me considero una feminista y creo en el ideal de la igualdad social, política y económica, pero también creo que la libertad comienza con el amor. O sea que en mi trabajo me quiero a mi misma y a las mujeres como un todo, y tomo el control de mi experiencia al ser la narradora de mi historia. Como mujeres no podemos esperar a que otros nos liberen. Debemos liberarnos nosotras con amor propio, apoyo y coraje. Tenemos que enseñar a nuestros hijos a amar y apreciar a las mujeres y enseñar a nuestras hijas a valorarse. Este viaje es paso a paso y los gestos pequeños pueden tener un gran impacto.

 

En relación con tu proceso de creación, ¿cómo es? ¿Es algo espontáneo, planeado, o quizás una combinación de ambos factores?

Una combinación de ambos. Empiezo con una idea que luego convierto en un dibujo a lápiz sobre papel. Suelo usar el dibujo como plantilla para cortar la seda. A la hora de cortar y colgar ese material es cuando sucede lo inesperado. En ese momento sigo mi intuición y permito que ésta me guié. A veces me sorprendo del resultado final porque es tan diferente a aquello con lo que había empezado…

 

Has tenido una carrera creativa bastante amplia: has trabajado anteriormente en el mundo de la moda y la publicidad, ademas de en el sector de la música bajo el nombre de Billie Starr. ¿La experiencia en estos sectores ha tenido algún impacto en tu práctica artística? 

Absolutamente. Aprendí estrategia, trabajo duro y perseverancia al igual que disciplina, y uso estas cualidades en las cosas que hago. Todas estas experiencias han ampliado mi visión y experiencia.

 

Y ¿qué más elementos te han influenciado o inspirado?

Mi hijo. La experiencia de la maternidad. La experiencia humana. La naturaleza. Me encanta las formas narrativas como el cine, la fotografía, las novelas gráficas y los cómics. Diseñadores de moda conceptuales como Issey Miyake y Reí Kawabuko. También la mayoría de las cosas japonesas.  Y me atrapa realmente la obra de la fotógrafa Ellen Von Unwerth.

 

Entre tus trabajos, me gustaría destacar el tapiz The Rebirth of the Black Venus, inspirado en la obra El nacimiento de Venus de Botticelli y la historia trágica de la Venus negra Saartije.

Se trata de la explotación histórica del cuerpo femenino negro (como ejemplifica la historia de La Venus hotentote) así como el descubrimiento de su poder en una reencarnación moderna. También se trata de ver la vida de una manera diferente cuando realmente te conoces y aceptas a ti mismo. Se trata de vulnerabilidad. Todo esto tiene un significado colectivo y personal.

 

Muchos de tus trabajos representan tus propias experiencias y rebosan sensualidad femenina y poder. ¿Por qué crees que es importante documentar tu propio mundo personal?

Creo importante que las historias de mujeres sean contadas por mujeres. Siento que mi propia historia es también colectiva y mi objetivo es encontrar conectividad. Las historias no sólo son momentos especiales , sino también momentos mundanos del día a día, de la vida domestica. Mostrar nuestra vida diaria y el tipo de cosas que suceden en ese marco es una forma de humanizar a las mujeres. Se trata de alejarse de la objetivación (es verdad que a veces me objetifico de una manera amorosa, pero esta es mi prerrogativa – es mi cuerpo -). Se trata de reclamar de nuevo el espacio que es el cuerpo femenino.

 

Ha habido mucha discusión sobre la representación de las mujeres negras en las artes y la cultura. ¿Encuentras importante y estimulante retratarte en tu trabajo como mujer africana y negra?

Claro que si. Te cuento mi propia historia usando mis medios y eligiendo que experiencias personales compartir. Hay algo en el hecho de ser artista que hace que la gente te vea en un mundo aislado, pero también soy persona, madre, hija, amiga, amante… en mi vida diaria esto es lo que soy.

 

Por otro lado, ¿puedes recomendarnos algún otro artista que trabaje con hilo y aguja?

Goodman, Lawrence Lemoane, Igshaan Adams.

 

Y finalmente, ¿cuáles son tus objetivos para el futuro?

Ser una buena madre para mi hijo, ser feliz y continuar disfrutando de lo que hago y creciendo como persona y artista.

¡Muchas gracias Billie!
Si queréis conocer más su obra,
os recomendamos visitar su página web:
www.billiezangewa.com


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