Entrevista a Heather Marie Scholl

Heather Marie Scholl

“Ser una mujer afecta a todo lo que hago”

La protagonista de esta entrevista es Heather Marie Scholl, una artista, diseñadora y activista con base en Brooklyn (Nueva York). A través de diversos medios como el bordado, la costura, el punto o el textil, es capaz de reflexionar sobre temas tan diferentes como la feminidad, la identidad, la sexualidad o el amor corporal. Y en muchos casos lo hace basándose en sus propios traumas y experiencias personales o en hechos históricos, uniendo pasado y futuro. Hoy hablamos con ella para que nos cuente con sus palabras su historia, sus intereses y sus preocupaciones.

Para empezar cuéntanos un poco sobre ti: ¿de dónde vienes y cuándo comenzaste a interesarte por el arte?

Nací y me crié en Portland, Oregón, una ciudad liberal y boscosa en el noroeste de Estados Unidos. Recuerdo que cuando era pequeña soñaba con convertirme en artista. Intentaba dibujar en paredes, librerías, ropa, etc…. y continué jugando con numerosos medios según me iba haciendo mayor. Cuando me gradué en el bachillerato, realicé un proyecto en el que hablaba sobre arte activista y fui capaz de entrevistar a la artista Selam Waldman, amiga de mis tíos. Este encuentro me enseñó que era posible vivir una vida dedicada al arte y a la justicia social.

 

¿Cómo terminaste trabajando con bordado y textiles? ¿Hiciste alguna curso oficial en la universidad, o comenzaste a interesarte por estos medios por una ruta diferente?


Tengo algunos recuerdos distantes de como hacía trabajos de punto de cruz con mi abuela, pero realmente no comencé a prestar atención al bordado como medio artístico hasta que terminé la universidad. Realicé un master en diseño de moda y tejidos de punto después de acabar mi licenciatura en Raza, Género y Sexualidad. Sabía que quería hacer algo relacionado con activismo social y sabía también que quería trabajar con moda y artes textiles, pero no conseguí unir todo ello hasta que deje los estudios. En mi tesis hablaba de pedrería hecha a mano además de temas políticos y personales, algo que me ayudó a experimentar. Después de eso comencé con el bordado y rápidamente encontré mi estilo.

Ya has expuesto tu obra en varias exposiciones. ¿Te has encontrado con barreras al desarrollar tu carrera como artista?

Las barreras externas que he encontrado incluyen tener que aplazar la presentación de Sometimes It´s Hard to be a Woman casi un mes después de lo establecido. Creo que esto se debió principalmente a ser una artista muy nueva y que en ese momento la galería tuvo la oportunidad de exponer a una artista con más renombre, a la que dio prioridad.

Más recientemente me he topado con la dificultad de encontrar a alguien que escriba sobre mi reciente trabajo Whitework, donde exploro el rol de las mujeres blancas en la creación y el mantenimiento de la supremacía blanca a través del bordado blanco. Es un trabajo poderoso y creo que mucha gente se beneficiaría de ver este trabajo y discutir sobre él.

 

Y ¿crees que el hecho de ser mujer ha condicionado, de alguna manera, tu situación en el mundo del arte?

Ser una mujer afecta a todo lo que hago y como interactuó con el mundo del arte, porque es una parte esencial de mi misma. Podríamos ver la masculinidad en el mismo sentido, aunque no suela ser la norma habitual. Mi trabajo es feminista simplemente porque yo soy mujer y creo esas piezas.

Lo que significa ser una mujer y lo que significa ser “yo” en particular influencian de forma inevitable las barreras con las que me encuentro en el mundo del arte. El hecho de cuestionarme a mi misma, el pensar continuamente en cómo otros pueden reaccionar a mi o mi obra, la duda de parecer una fanfarrona, etc.… todos esos factores afectan a la forma en la que me relaciono con el mundo del arte.

 

En cuanto a tu obra, ¿qué tipo de material prefieres usar a la hora de trabajar?

Prefiero usar fibras naturales cuando sea posible. Últimamente he estado usando hilo básico de algodón DMC para bordado. Se presta bien a la grandeza de algunas piezas de la serie Whitework y no distrae añadiendo otra textura, como puede hacer la seda o la lana. Para mis series de autorretratos me gusta poder mezclar diferentes hilos y que estos no sean todos iguales.
¿Cuáles son tus fuentes de inspiración? ¿A qué artistas admiras?

Me inspira los aspectos personales de la injusticia; esos lados emocionales, sociales y normalmente olvidados de los sistemas de opresión. Me inspiran aquellos que hablan alto y luchan, sea de la forma que sea. Me inspira la imperfección de la gente y de las situaciones admirables.

Admiro a Kara Walker y la forma en la que puso los asuntos raciales en primera línea dentro del mundo del arte, haciéndolos populares. Me gustaría incluir también a Faith Ringold, Louise Bourgeois y Tracey Emin en esta lista. Y otros dos artistas que me ayudaron a conocer la idea de esa exploración surrealista tan personal: Frida Kahlo y Salvador Dalí.

 

Tus imágenes bordadas a mano reflexionan sobre aspectos tan serios como la feminidad, la violencia o el abuso. ¿Puedes contarnos más sobre esto?

En mi trabajo intento mantener una complicada honestidad emocional. Esto significa ser capaz de contrastar lo bueno con lo malo; encontrar caminos para representar el placer de la feminidad, y también la violencia física y emocional experimentada por mi propio carácter femenino. Me afectó mucho desde temprana edad la idea de la segunda ola feminista que decía “lo personal es político”. Trato de tejer esa idea en todo lo que hago.

 

Entre todas tus piezas, me gustaría destacar tus autorretratos, que son increíblemente sinceros y emocionales. ¿Qué te gusta expresar con estos trabajos?

¡Gracias! Esto es lo que quiero comunicar. Veo estas piezas como pequeñas imágenes emocionales. Vienen de lo que yo llamaría periodismo visual. Estoy interesada en el balance que hay en mi entre fuerza y vulnerabilidad emocional, y como consigo comunicar eso a otros. La honestidad emocional no es signo de debilidad, sino de fortaleza, y mi trabajo se ha convertido en una de las principales formas de mostrar este aspecto.

 

Me gustaría mencionar también tu proyecto Sometimes It´s Hard to Be a Woman. ¿Cuándo comenzaste este trabajo?

Es toda una historia. Era nueva en Nueva York y solicité una beca del Brooklyn Arts Council presentando un proyecto diferente. Cuando estaba esperando la respuesta, fui asaltada sexualmente durante una cita con un hombre. Fue como un balde de agua fría. Y básicamente mientras asimilaba esto, empecé a pensar en muchas de mis experiencias y las de otras mujeres con las que había hablado, experiencias sobre la realidad de estar con hombres. Yo había dejado una relación emocionalmente destructiva unos años antes y de nuevo sentí emociones similares en el momento del asalto, a pesar de que fue una nueva experiencia para mi. Parece muy común el hecho de decir “si” en parte de un encuentro, pero cuando dices “no” o “para” muchas veces sientes que no eres respetada o eres empujada más allá.

Cuando conseguí la beca ya había comenzado a pensar en qué quería hacer en este trabajo. Quería mostrar las formas en las que las relaciones pueden apartarnos el uno del otro y cómo eso funciona particularmente en generaciones de parejas heterosexuales. A menudo las mujeres tienen el rol de crear belleza y estabilidad en la relación, mientras que los hombres intentan activamente dañar esos esfuerzos (consciente o inconscientemente).

 

¿Qué discurso o idea feminista podemos encontrar detrás de este trabajo u otros?

En todo mi trabajo intento explotar de una forma emocionalmente honesta muchos aspectos, pero sin demonizar a aquellos individuos o grupos de personas de las que hablo. Sometimes It´s Hard to be a Woman reflexiona, por ejemplo, sobre la violencia en las relaciones, pero espero que sea capaz de comunicar como las dos partes sufren esta dinámica. Whitework, por otro lado, se ocupa sin ninguna vergüenza del papel de las mujeres blancas en la época de la supremacía blanca pero, siendo yo una mujer blanca, intento ser capaz de comunicar empatía.

Enfrentarme a mi propio papel en la supremacía blanca no es presentarme a mi o a otras personas blancas como horribles, sino traer luz a este tema para que así podamos asumir responsabilidades y cambiar. Para mi, este es el objetivo de la exploración emocional de los asuntos relacionados con la justicia social: hacerlos lo suficientemente personal para inspirar el cambio.

 

Y ¿qué consejo darías a alguien que aspira a convertirse en artista textil?

¡Trabajar con fuerza con tus dedos y callos! Pero realmente mi consejo para cualquier artista es: solamente hazlo. Encuentra maneras de trabajar con todo tu ser, porque eso te dará una voz única. Y no tengas miedo a experimentar y probar nuevas habilidades, nuevos medios. No hay una manera correcta para hacer las cosas. Yo todavía tengo que hacer algún curso “formal” de bordado; tengo planes para hacerlo en el futuro, pero no es necesario.

 

Y finalmente, ¿en qué estas trabajando ahora o qué nuevos proyectos tienes en mente para el futuro?

Estoy trabajando activamente en Whitework (las dos primeras piezas se mostraron este verano). Estoy trabajando además en nuevas piezas, alguna de las cuales van a reflexionar sobre el racismo durante el movimiento sufragista y cómo esto se relaciona con el presente. Estoy entusiasmada por ver a dónde me lleva este trabajo, porque veo que tiene mucho potencial para expandirse y cambiar, y ser parte del trabajo que hago desde hace tiempo.

También he comenzado a trabajar en captar la historia de amor con mi pareja. Me gustaría presentarlo, de forma eventual, como un libro pero ya veremos. Ahora mismo solo estoy cosiendo cada página tal como me llegan las ideas. Este trabajo será una representación honesta de nuestro viaje con las cosas buenas y las malas, cómo hemos luchado para ser mejores personas juntas y separadas, y cómo nuestro amor crece y evoluciona.

¡Muchas gracias Heather!
Si queréis conocer más su obra,
os recomendamos visitarla en:

Página web: www.heathermariescholl.com
Facebook: HMS The Artist
Instagram: @heathermariescholl


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