Entrevista a Kate Just

“Me gusta sentir los hilos y las agujas de tejer en mis manos, la repetición, la forma en la que algo se construye en el tiempo y me sorprende”

Hace ya unos meses llegó a mis oídos una iniciativa que me deslumbró. Durante una cena informal, una amiga me comentó que un grupo de mujeres se había unido unos años antes (en 2011 para ser exactos) con el objetivo de bordar conjuntamente una pieza gigantesca: una escultura en tres dimensiones en la que podía leer la palabra VENUS. Aunque en esta acción participaron más de setenta personas en total, un nombre destacaba especialmente entre todos los participantes. Se trataba de Kate Just, cerebro detrás de este proyecto y de otras iniciativas similares alrededor del mundo.

En el momento que escuche su nombre no pude hacer otra cosa que investigar sobre ella. Just es una artista y académica nacida en Estados Unidos. Además de por sus proyectos públicos en los que anima a participar a toda la comunidad, es conocida también por sus obras escultóricas y sus instalaciones bordadas. En ellas es capaz de reinterpretar la historia, los mitos y la iconografía normalmente relacionadas con la historia de las mujeres. Y todo ello salpimentado con su propia autobiografía y visión personal del mundo.

Su talento y originalidad la han ayudado a exponer su obra en países tan dispares como Australia, Austria o Japón, además de ganar numerosos premios y becas (como el Siemens Fine Art Award en 2007, el British Council Realise Your Dream Award en 2012 o el Rupert Bunny Visual Arts Fellowship en 2013). Y ahora hemos querido entrevistarla para nuestra web con la intención de que nos cuente con sus propias palabras su historia y los secretos detrás de su trabajo.

Para empezar, cuéntanos un poco sobre ti: ¿quién eres y cuánto tiempo llevas dedicándote al arte?

Creo que siempre he querido ser artista, desde el día en el que nací. Soy de Estados Unidos aunque me mudé a Australia en 1996, donde aún sigo viviendo.


Estudiaste una licenciatura en producción cinematográfica y otra en bellas artes, además de un master en artes y un doctorado en escultura. ¿Por qué elegiste estos estudios?

Los elegí por interés: en primer lugar quise estudiar cine y después me apetecía estudiar arte. El master y el doctorado fueron, ambos, una continuación de mi interés por las bellas artes pero con un enfoque diferente. Todos estos estudios me han enseñado a mirar, preguntar, desafiarme a mi misma, excavar más afondo y trabajar más duro como artista. El doctorado fue realizado, además, con la perspectiva de conseguir un empleo como académica, algo que sucedió. He estado enseñando durante los últimos trece años y acabo de conseguir el puesto de Coordinadora de Graduados en el Victorian College of the Arts (VCA).

Durante tu carrera como artista, ¿crees que el hecho de ser mujer ha condicionado, de alguna manera, tu situación en el mundo del arte?

¡No me llamaría a mi misma mujer–artista! Soy mujer y soy artista, pero estas cosas no están totalmente relacionadas. Si hubiera nacido hombre o hubiera decidido convertirme en uno, estoy segura de que hubiera sido también artista. Personalmente no me siento condicionada por todo esto. Me siento muy libre, en términos de mi identidad y en la forma en la que trabajo. Sin embargo, admito que me siento muy interesada por las experiencias de las mujeres o de la gente identificada como queer, enfocando mi trabajo hacia ello. Supongo que es porque me identifico orgullosa y felizmente con esto, y quiero que mis propias experiencias sean representadas.


Has trabajado con muchos medios artísticos a lo largo de tu carrera como telas, cerámicas, collages o fotografía. Sin embargo, has usado especialmente la técnica del punto durante los últimos años. ¿Cómo terminaste utilizando este medio? ¿Hiciste alguna curso, o comenzaste a interesarte por estos medios por una ruta diferente?

Mi madre me enseño a tejer tras la muerte de mi hermano. Fue un momento trágico, pero cuando me sentaba al lado suyo y tejíamos me sentía que podía construir un mundo nuevo. Sentía también que el lenguaje del hilo, las historias de amor y perdida que habíamos experimentado, o el hecho de saber tejer podían trasladar fuera las experiencias tan complejas emocionalmente.


¿Qué es lo que más te gusta al trabajar con hilos y agujas?

Me gusta sentir los hilos y las agujas de tejer en mis manos, la repetición, la forma en la que algo se construye en el tiempo y me sorprende. Me gusta que sea algo cotidiano y portátil, pero con lo que se puede hacer arte.


Has dicho en numerosas ocasiones que tus obras son en parte autobiográficas, algo especialmente visible en tus trabajos iniciales (como Uniform, Family o Love). ¿Cómo están conectadas estas obras con tu vida?

Cada obra que he hecho es autobiográfica ya que en ellas están narradas mis experiencias, mis intereses, mis sentimientos, mis pensamientos y mis preocupaciones. Las primeras obras que hice presentaban a miembros de mi familia y paisajes o historias que recordaba. Mis obras posteriores se basaban en la mitología griega o en imágenes de la historia del arte para narrar mis propias experiencias emocionales, sexuales o personales.

He hecho trabajos sobre, por ejemplo, la maternidad o sobre mi propia reacción ante la violencia contra las mujeres. Mi última serie, The Feminist Fan, es particular: he catalogado todas mis obras de arte favoritas y aquellas que más me han influenciado realizadas por mujeres. Y todavía hay algo en ella de mi propia vida o historia. Últimamente cada obra que empiezo conecta en cierto punto conmigo, pero consigue tener también una conexión más universal con el amor, la perdida, el dolor, la inspiración, la amistad, la maternidad, etc.

También has representado numerosos asuntos feministas, como en tus últimas esculturas hechas con punto. ¿Nos puedes contar más de estas obras?

Como acabo de decir, todas estas piezas son algo autobiográficas. El objetivo de mis últimos trabajos relacionados con la violencia, la representación femenina y el arte feminista es expresar mi propia insatisfacción con la falta de atención que reciben estos asuntos, imágenes y artistas. A través de mi obra me gusta subrayar el valor de las voces, experiencias y creatividad de las mujeres y ver cómo esto es algo central, no marginal, en nuestra cultura.

 

Me gustaría destacar tus iniciativas públicas, como Venus was her name, Knit Hope o Knit Safe. Sueles pedir la participación de comunidades locales e internacionales para la realización de estas piezas. ¿Crees que la participación social es importante para enfatizar y extender tus análisis y criticas?

Para ser honestos, no creo que haga eso estratégicamente. ¡No empiezo un proyecto pensando que tengo que extender mis análisis o críticas! Empiezo algo pensando que la participación social es extremadamente poderosa porque la gente siente que no está sola. Trabajar juntos para construir algo nuevo hace que la gente se sienta contenta y fortalecida, y les gusta sentirse parte de la comunidad – es un punto muy fuerte en la sociedad. Cuando hablamos sobre violencia contra la mujer o de cómo las mujeres son tratadas o representadas, la gente habla de vigilancia, luces urbanas, publicidad, política y estadísticas. Pero me interesa más imaginar algo que es mucho más poderoso para las mujeres: una red de contactos con otras mujeres. Cuando las personas sienten que están en comunidad y que tienen a otros sujetándoles las espaldas, que otros se pararían a su lado como amigos, camaradas o hermanas, se sienten muy fuertes. Cuando organizo trabajos colaborativos como los que has mencionado consigo presentar una imagen de solidaridad en la que realmente creo.
Antes has mencionado tu trabajo más reciente, The Feminist Fan, en el que realizas replicas de punto de obras realizadas por artistas mujeres como Guerrilla Girls, Cindy Sherman o Yoko Ono. ¿Qué quieres presentar con este proyecto?

Quiero expresar mi amor y devoción por estas maravillosas artistas que me inspiraron, me dieron fuerzas y me animaron a ser artista. Cada una de estas artistas que me inspiran a hacer punto o a escribir son parte de mi familia artística. Es como mi árbol genealógico, pero con artistas en vez de con mi familia biológica. Estas son las artistas que me han hecho como soy. Hay artistas que me han enseñado cómo ser fuerte, cómo ser vulnerable, cómo ser divertida, cómo ser maleducada, cómo usar el cuerpo como una herramienta, cómo vestir, cómo ser sexy, cómo colaborar con otras mujeres, cómo hacerse mayor, cómo expresar mis rarezas e individualidades, cómo morir, cómo amar, cómo criticar a una mala sociedad que te ha excluido, cómo hacer nuevo el mundo y a ti mismo. Pero cuando hago esta colección y la expongo también quiero que otra gente recuerde cuántas artistas – mujeres increíbles ha habido en el último siglo. Muchas personas, cuando ven mi trabajo, no saben quiénes son estas artistas. ¿Por qué conocen a todos los artistas masculinos pero no a ellas? Estoy aquí para promoverlas porque, como en los siglos pasados en los que se escribieron los libros de historia, las grandes mujeres han sido excluidas.
¿Qué otros artistas que utilicen hilo y aguja nos recomendarías seguir a partir de ahora?

¡Oh dios mío! Hay tantos. Me encanta el artista Paul Yore, otro australiano. Sus trabajos son un mundo nuevo en el que perderse. También Michelle Hamer, Jim Drain, Orly Genger, Grayson Perry, Ýrúrarí. Y de mi serie Feminist Fan: ¡larga vida a Eva Hesse!
¿Algún consejo para aquellos que aspiran a ser artistas textiles?

Les aconsejaría lo siguiente: no penséis en vosotros mismos como artistas textiles, sino como artistas que utilizan textiles. Los grandes artistas no se etiquetan en términos de medios y posibilidades. El mundo del textil ofrece un atractivo increíble para tratar con realidades emocionales y físicas, y cada vez será de más valor en un mundo digital, online y basado en los medios de comunicación.


Y finalmente, ¿cuáles son tus objetivos para el futuro?

He viajado mucho en los últimos seis años gracias a residencias de artistas: Austria, España, Hungría, Francia, Japón, India, Italia, Reino Unido. Soy una adicta absoluta a los viajes, porque realmente alimentan mi corazón, mi mente y mis ideas como artista. Me gusta viajar a todos aquellos lados a los que puedo. Como profesora quiero continuar inspirando a estudiantes y futuros artistas a ser ellos mismos, ser libres y ser felices. Me gustaría ser capaz de continuar presentando mi trabajo en el contexto de grandes museos y galerías.

¡Muchas gracias Kate!
Si queréis conocer más su obra,
os recomendamos visitarla en:

Página web: www.katejust.com
Twitter: @katejustknits
Instagram: @katejustknits


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