Entrevista a Maite Ortega

“El bordado me parece una técnica increíble. Es riquísima en simbología, en aplicaciones, en resultados, en experimentación”

Hay personas que parecen luchar contra el olvido y el paso del tiempo. Se esfuerzan cada día por mantener viva la llama del pasado, recuperando  elementos perdidos o abandonados de cajas o armarios. Maite Ortega (Yecla, Murcia, 1989) es una de ellas. Esta joven artista española trabaja desde sus inicios con la memoria y la nostalgia trayendo al presente la historia de innumerables individuos. Recupera sus imágenes envejecidas, sus fotografías en blanco y negro, a las que interviene con hilos coloridos haciéndolas más actuales y presentes. Una historiadora de lo cotidiano.

La propia artista nos habla, en la siguiente entrevista, sobre trabajo, sus intereses, su forma de ver el mundo o su futuro. Una gozada conocer su historia a través de sus palabras.

Empecemos por el principio: ¿de dónde vienes y cuándo supiste que querías dedicarte al mundo del arte?

Nací en Yecla, un pueblo de Murcia, y desde pequeña me encantaba dibujar y hacer manualidades. Estudié ciencias en el instituto pero decidí hacer bachillerato artístico, ya que era lo que realmente me gustaba y quería apostar por ello. Estudié después Bellas Artes en Valencia y estuve un año en Bélgica de Erasmus, y ya durante esos años tuve claro que quería dedicarme al mundo del arte, cada vez más.


Estudiaste la licenciatura de bellas artes en la Universidad Politécnica de Valencia, completando tu formación en L’Académie des Beaux Arts de Tournai (Bélgica). ¿Qué supuso para ti realizar estos estudios?

Fue el inicio de mi carrera profesional, un continuo aprendizaje y experimentación que es la base de mi formación. En Valencia aprendí muchas técnicas, procesos más tradicionales y académicos, que en contraste con mi estancia en Bélgica también me sirvieron de punto de partida para adentrarme en ese universo tan diferente académicamente en Tournai. Allí los procesos son distintos. Hay muchas más posibilidades de experimentación y descubrimiento de procesos y conceptos. Desde que inician sus estudios van formando su propio lenguaje y tienen que proponer sus proyectos, presentarlos en diferentes espacios, etc., y eso me influyó muchísimo en mi forma de trabajar y ver el mundo del arte.

¿Cuáles son los contrastes más notables, según tu experiencia, entre el panorama creativo aquí y el de fuera de España?

Tal y como decía en la pregunta anterior, el ambiente es bastante distinto… Solamente la idea y la forma que tienen de vivir el arte y sus procesos son muy diferentes a como se viven en España, al menos desde mi experiencia. Fuera es todo mucho más experimental y se valora el camino que se recorre durante la creación, no sólo el resultado final. También creo que poco a poco se va ampliando la mirada en nuestro país, aunque muy despacio.


Desde 2011 has expuesto tu obra en diferentes ocasiones. ¿Con qué barreras te has encontrado estos años a la hora de trabajar como artista?

Pues la principal barrera es el tema económico. Pocas veces hay un presupuesto para hacer un proyecto expositivo y la mayoría de las veces he tenido que organizarme yo todo. En alguna ocasión me han contactado específicamente para hacer una exposición o una instalación con una remuneración económica adecuada (que es como debería ser), y la verdad es que cambia mucho, porque ves que es posible y que se valora tu trabajo en todos los aspectos.

También el tema de no ser demasiado reconocida, sobre todo al principio, es algo que frena un poco sobre todo en lugares más tradicionales. Por eso creo que hay que abrir las posibilidades a espacios más alternativos o menos conocidos, porque ofrecen oportunidades interesantes y muy enriquecedoras para ambas partes.


¿Y crees que el hecho de ser mujer ha condicionado, de alguna manera, tu situación en el mundo del arte?

Por supuesto. La mayoría de veces el trabajo de una mujer no se valora igual que el de un hombre, desgraciadamente. Depende mucho de los lugares y las personas, por supuesto, porque también hay muchas convocatorias u oportunidades específicas para nosotras, pero todo debería ser igualitario.

A veces también sucede que si eres mujer y además tienes un trabajo sutil y delicado puede ser más complicado, porque mucha gente directamente lo ignora, no se adentra en él.


Mirando tu trabajo a lo largo de estos años, es evidente que has trabajado con diversos medios como el dibujo, el diseño de moda o la ilustración… pero los collages son seguramente tus piezas más reconocidas. ¿Qué te gusta de esta técnica?

Como te contaba, me encanta experimentar con muchas técnicas y materiales, y creo que es algo que enriquece mucho el proceso y la experiencia creativa.

El collage en concreto me parece una técnica muy fresca, es divertida e inesperada, y para mí es como jugar. Partes de elementos que ya existen y a partir de ellos puedes crear otros nuevos que nunca van a existir igual ni han existido antes, solamente uniendo piezas u objetos, y que además tuvieron o tienen una carga simbólica para otras personas. Se crean nuevas experiencias a partir de otras que ya existían.


En muchas de tus obras intervienes los collages o imágenes con hilo y aguja. ¿Por qué usar el bordado para transformar aquello a lo que te enfrentas? ¿Qué es lo que te atrae de esta técnica?

El bordado me parece una técnica increíble. Es riquísima en simbología, en aplicaciones, en resultados, en experimentación, etc., aunque ha sido mal calificada a veces y poco reconocida. Me fascina como a partir de un hilo y una aguja puedes expresar tanto y contar e intervenir para dar otros significados. Para mí bordar es dibujar e ir más allá, es una experiencia personal de introspección y auto conocimiento muy importante. Y si con esa forma de expresarme puedo llegar a otras personas entonces ya es estupendo.

 

¿Cómo aprendiste a utilizar el hilo y la aguja? ¿Aprendiste en casa, gracias al boca a boca que pasa de madres a hijas, o de alguna otra forma?

Curiosamente no aprendí en casa, aunque mi abuela cosía y bordaba de vez en cuando. Pero siempre me atrajo mucho. Desde muy pequeña veía la maravillosa máquina de coser antigua de mi abuela y las cajas de hilos, y quería utilizarlas o jugar con ellas, pero tampoco era una tradición aprender a coser o bordar en mi familia. Fue mientras estudiaba que empecé de forma autodidacta a utilizar los hilos y a intervenir objetos, pero quería aprender más y cuando llegué a Madrid hace casi 5 años decidí aprender a bordar y a coser a máquina.

 


Entre tus obras me gusta mucho tu serie Héroes de lo cotidiano, en la que vuelves a dar vida a personas anónimas de fotografías antiguas. ¿De qué forma el bordado es clave en este proyecto?

Esta serie, como bien dices, trata de recuperar fotografías antiguas de personas que no conozco y volver a darles un lugar. Las hago formar parte de mi propio álbum familiar inventado. Y el bordado es lo que les da ese nuevo significado, esa forma de devolverlos a la vida a través del color y de elementos que adornan y resaltan características que me llaman la atención de ellos o que les doy con el hilo. Es una conexión de esta técnica tradicional un tanto olvidada pero que utilizo de forma contemporánea, y esas fotografías que quedaron en el olvido pero contienen recuerdos de personas que existieron. El título de la serie lo encontré en un libro y viene a destacar a esas personas que tenían una vida normal y cotidiana, sin grandes hechos heroicos remarcarles pero que seguramente en su día a día sí fueron héroes y heroínas de sus experiencias. Así quiero homenajear a quienes protagonizan las fotografías que intervengo.

 


También me gustaría destacar tu obra Recuerdos orgánicos. A través del collage y el hilo, intervienes imágenes antiguas de tu familia materna (trayendo de vuelta a muchos de tus antepasados y destacando las relaciones entre estos). ¿Cómo surge esta pieza?

Recuerdos orgánicos fue mi primera serie de fotografías intervenidas. En este caso son reproducciones porque no pude utilizar las originales, y surge durante mi último año de Bellas Artes, como uno de mis proyectos finales. Cuando era muy niña siempre tuve fascinación por la caja de zapatos que tenía mi abuela materna con todas las fotografías antiguas de su familia, y que le encantaba abrir de vez en cuando y contarnos quiénes eran esas personas o qué pasaba en cada imagen. Era interesantísimo escuchar las historias y ver a esas poses y momentos, que además eran únicas, ya que antes las fotografías estaban muy planeadas y eran un objeto muy preciado.

Así que llegó el momento de poder utilizarlas de forma física pero también simbólica durante mi proyecto, aunque no pudiesen ser las originales. Dar color y significados personales a cada una de esas imágenes tan cercanas y emotivas fue un proceso importantísimo, también como autoconocimiento.


Por último tu pieza inCARNATION me parece una maravilla y una oda a tu abuela a través de la costura.. Cuéntanos un poco más de este trabajo.

¡Muchas gracias! Efectivamente inCARNATION  es un homenaje a mi abuela, que tiene una gran importancia e influencia en mi vida y en mi trabajo.

Esta pieza es un costurero de madera antiguo recuperado (aunque no suyo) que simboliza todos esos recuerdos que tengo de ella en cuanto a la costura y sobre todo al estrecho vínculo que siempre tuvimos. Así que quise representarla mediante dos claveles, ya que eran su flores favoritas, y que están bordados con nudos en las tapas superiores del costurero cerrado. Pero al abrirlas vuelven a estar estos dos claveles bordados con punto de cruz y a medida que se despliega el costurero van uniéndose por el tallo hasta llegar a la parte inferior de éste, donde hay una fotografía original de mi abuela bordada a la base junto a las raíces simbólicas de estos dos claveles unidos.

Es una pieza importantísima para mí y fue un proceso muy emotivo.


Es evidente que en tu obra existe un gran interés por temas como la memoria, la historia y los recuerdos. Pero no puedo evitar reflexionar si, además de esa recuperación del pasado, existe alguna idea feminista que quieres plasmar también en tu obra. Al fin y al cabo, el bordado es una técnica considerada femenina desde un punto de vista histórico y social (y en tu trabajo está muy presente). ¿Qué hay de feminista en tus piezas?

Totalmente, es una acción feminista constante. Es la reivindicación de esta técnica y tantas otras que se consideraron femeninas y a la vez se menospreciaron mucho por ello, y al proceso o significado de ellas. Muchas personas consideran las llamadas “labores del hogar” como algo inferior, con tendencias sumisas, pero en mi opinión simbolizan todo lo contrario. Concretamente el bordado fue una técnica que por ejemplo supuso la alfabetización de muchas mujeres, que aprendieron a leer mientras bordaban las letras de los abecedarios, y que hizo que su posición ante el mundo y la sociedad cambiase. Y no sólo eso. Fue una vía creativa para expresarse, y un autoconocimiento que fue posible gracias a esos momentos que tenían a solas, únicos para ellas mismas, y que muchas vivían como una vía de escape a situaciones de exclusión social que, aunque a diferentes niveles, se producía tanto en unas clases sociales como en otras.

 

Cambiando de registro, ¿qué otros artistas que utilicen hilo y aguja nos aconsejarías seguir la pista?

Pues aunque muchas personas seguro que ya las conocen no puedo dejar de nombrar a Louise Bourgeois, Annette Messager, Judith Scott, Elena del Rivero y Teresa Lanceta.También el trabajo de la diseñadora Karen Barbé o el último descubrimiento que he hecho, la artista multidisciplinar Lora Avedian.

 

Y por último, ¿en qué proyectos estás trabajando ahora? 

Actualmente sigo trabajando en mi serie de fotografías intervenidas a la que pertenece la pieza inCARNATION, titulada Protección vegetal, y que trata de mujeres anónimas y familiares protegidas por vegetación, por flores y hojas. Pretendo demostrar la fortaleza de las mujeres y cómo ésta se potencia junto a la naturaleza, en una necesidad de reivindicación social de respeto y protección hacia nosotras.

Además, estoy concretando alguna exposición para este año y el próximo junto a otros proyectos y mis talleres de bordado.

¡Muchas gracias Meghan!
Si queréis conocer más su obra,
os recomendamos visitar su página web:
www.maiteortega.com


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