Entrevista a Marina Font

“La tarea que hago no la considero bordado, me gusta llamarla dibujar con hilo

Latinoamérica es un autentico hervidero artístico del que surgen creadores con identidad y delicadeza. Entre ellos podemos destacar a Marina Font, argentina nacida en la década de los setenta con corazón de emigrante. Pasó su infancia y juventud saltando de una ciudad a otra hasta que, ya de adulta, aterrizó en Miami para finalizar sus estudios y comenzar su carrera profesional. Fue allí donde, con la fotografía en las venas, desarrolló su propio estilo. Desde entonces ha creado obras fascinantes, en muchas de las cuales ha utilizado hilo y aguja como forma de re-conectar con la historia y la tradición femenina, con lo táctil y lo manual, con la inconsciencia del acto repetitivo y el instinto.

Durante su larga trayectoria ha expuesto ya en numerosas instituciones tales como el Consulado de Argentina en Nueva York, The Museum of Florida Art, The Aluna Art Foundation o The Miami Center for The Photographic Arts, además de conseguir introducir su obra en importantes colecciones publicas y privadas. Desde su casa en Miami, donde todavía reside en la actualidad, nos ha contestado una serie de preguntas sobre su vida y trabajo. Seguid leyendo y podréis conocerla con más detalle.

Para aquellos que todavía no te conocen mucho, cuéntanos de dónde eres y cuándo empezaste a interesarte por el arte.

Si bien nací en Cordoba (Argentina), crecí entre las localidades de Bariloche, Pinamar y Mar del Plata, y viví los últimos años antes de emigrar a los Estados Unidos en la ciudad de Buenos Aires. Actualmente vivo y trabajo en Miami Beach (Florida) junto con mi marido y mis tres hijos.

Mi interés por el arte comenzó en una muy temprana edad, ya sea por los proyectos de arte del colegio o pintando con óleo en las vacaciones con mi hermana y mi padre.

Estudié diseño en la ciudad argentina de Mar del Plata, gracias a lo cual exploré con la fotografía y la escultura. Al mudarme a Estados Unidos volví a los estudios y realicé un master en Bellas Artes especializado en fotografía. Desde el año 2009 trabajo como artista a tiempo completo.


Ya has expuesto tu obra en varias exposiciones. ¿Te has encontrado con barreras al desarrollar tu carrera como artista?

Cuando vivía en Argentina y debido a la situación económica de mi familia, vivir del arte no era una opción. Mudarme a  Estados Unidos realmente influyó en mi desarrollo como artista. Tras un viaje de un mes por la India, volví a reconectar con la fotografía (mi pasión) y volví a estudiar. Hice un master en Bellas Artes y a la vez abrí un estudio de fotografía comercial para poder pagar las cuentas. Doy las gracias a todos mis clientes y a la gente que me ayudó a sustentar mi camino artístico, pero no tener el tiempo y el coraje para trabajar en mi obra me angustiaba mucho. Hasta que en 2009, una vez finalizada mi tesis, me lancé a la aventura de ser artista a tiempo completo. El arte forma parte integral en mi vida. Es mi medio de expresión, el aire que respiro. No puedo imaginarme haciendo algo diferente.

Y ¿crees que el hecho de ser mujer ha condicionado, de alguna manera, tu situación en el mundo del arte?

En esta ciudad, como en el resto del mundo,  aún no hay igualdad de género en cuanto a representación de mujeres en museos e instituciones culturales, así como tampoco lo hay en otras áreas laborales. Me considero muy afortunada por las oportunidades que se me han presentado y por la gente que he conocido (y me ha dado su apoyo) en esta trayectoria.

Mi obra tiene un gran componente femenino y no creo que sea casualidad que las directoras de las dos galerías que actualmente exhiben mi obra sean mujeres.

 

Mirando específicamente tu trabajo, es evidente que has usado diferentes medios como la fotografía, la escultura o la instalación, pero también el bordado. ¿Qué te atrajo de esta última técnica?

Yo considero que mi medio principal es la fotografía, la cual me interesa abordar de forma no tradicional. Desde temprana edad he estado expuesta a la pintura o la escultura y siempre tuve curiosidad por las instalaciones. Me gusta llamar a mis trabajos photo-based works, los cuales abordo desde distintos medios según la necesidad que quiero expresar.

El bordado surge del deseo y la necesidad de involucrar mis manos en el trabajo.  Después de haber trabajado varias series de manera digital, extrañaba inmensamente el sentir desde lo táctil. También creo que surge inconscientemente como búsqueda de una conexión con esos rituales y técnicas históricamente asociadas con lo femenino.

 

¿Cuándo tuviste tu primer contacto con el hilo y la aguja? ¿Aprendiste a utilizarlos dentro de tu familia?

Mi primer contacto con el hilo y la aguja fue reciente. De chica nunca me interesaron las tareas que yo consideraba domesticas. Me considero una autodidacta en ese sentido y la tarea que hago no la considero bordado, me gusta llamarla dibujar con hilo.

No sigo una técnica particular sino que en cada obra las puntadas se manifiestan de una manera totalmente diferente, de acuerdo a la intención de lo que quiero expresar. A su vez, cada puntada determina el lugar de la otra…

 

Y ¿de dónde viene tu inspiración? ¿Qué o quiénes te inspiran a la hora de crear?

Mis obras son muy intuitivas y viscerales. El interés de mi obra gira alrededor de temas de identidad. Está muy influenciada por el psicoanálisis y la indagación de las fuerzas del inconsciente. Parten de vivencias personales para indagar en temas más profundos y universales.

Mis inspiraciones tempranas han sido artistas como Robert Rauschenberg, los mellizos Mike y Doug Starn y la artista, amiga y mentora María Martínez-Cañas. Lo que me inspira principalmente de ellos es el abordaje no-convencional a la fotografía, la cual nunca es considerada como el producto final sino que es el punto de partida de la realización de la misma.

También admiré los trabajos de Louis Burgeois, Annette Messager y Doris Salcedo por nombrar algunas.

 

¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Puedes contarnos cómo se traslada una idea a la obra final?

Muchas de las obras nacen como una idea preconcebida, la cual bosquejo para después realizarla. Pero la mayoría de ellas son generadas de una manera totalmente intuitiva, para después reflexionar sobre su significado. Creo mucho en las fuerzas del inconsciente y en la intuición femenina, que generalmente no falla. Me interesa muchísimo aquello que escapa de nuestro control y del uso de la razón, esas imperfecciones que nos hacen humanos. Por ello

hay obras que están inspiradas en la parte de atrás de obras previas, ya terminadas. Muchas veces escojo colgar las obras de manera que se pueda ver la parte de atrás.

 

Entre tus trabajos me gustaría destacar Mental Maps. ¿Qué hay detrás de este proyecto?

Mental Maps es la continuación de Dark Continents, que es la expresión con la que Freud designaba el continente no explorado de la sexualidad femenina. En ambas series, utilicé la intervención de hilos, crochet y telas para puntuar el universo interno de la mujer.

El cuerpo de la mujer es fotografiado en la misma posición que comúnmente encontramos en un libro de estudio de anatomía. Ese cuerpo es abordado desde 3 ejes centrales: la biología, la psicología y la idea del cuerpo social. Lo que vemos, lo que esta expuesto, no es una desnudez exterior, sino una aproximación visual al infinito interno de la mujer.

 

Cuéntanos más de Dark Continents.  ¿Qué es lo que quisiste plasmar con esta pieza?

La intención de la obra es traer a la luz – y a la superficie topográfica, a la fotografía – experiencias vividas y sentidas por el cuerpo. A través de esa materialización en la superficie fotográfica, me interesa crear un lugar en donde lo familiar y lo extraño coexistan, buscando así borrar los limites entre los espacios internos y externos del ser humano.

 

Por último, hablemos de El Contrato, una serie de fotografías que tratan el viaje de la mujer para re-descubrir y encontrar su identidad. ¿Cómo surgió este trabajo? 

Esta serie surgió como consecuencia de un largo trabajo de meditación… a raíz de mi búsqueda para romper con los prejuicios y miedos del pasado, arrastrados de generación en generación, representados como una caja negra. Las imágenes se manifestaron a través de meditaciones chamanicas. Se presentaron de una manera muy clara. Busque reproducir esas visiones en el estudio. Tras buscar los materiales y una vez en el estudio, realicé una especie de performance privada y silenciosa en la que reproduje esas visiones para capturarlas a través de la fotografía.

 

Si miramos estas y algunas otras obras, nos damos cuenta de que muchas de ellas parecen centrarse especialmente en la figura de la mujer y su mundo. ¿Hay algo de autobiográfico en tus piezas?

Mi trabajo nace siempre de experiencias personales, tanto mías como de las de personas que me rodean, pero aborda temas que van mas allá de lo personal (son universales). La mayoría de las obras no tienen titulo con la intención de que el observador no se encuentre con un pre-concepto de la misma, sino que pueda identificarse desde su experiencia personal.

 

Y ¿hay alguna idea, discurso o teoría feminista que se respire en todo tu trabajo?

Soy una creyente de la igualdad de sexos. He crecido en un hogar y en un país puramente machistas y en donde el rol de la mujer ha sido pasivo, silencioso. Crecí influenciada por los escritos de Freud y su manera de categorizar a la mujer como “continentes desconocidos”. A través de mi obra busco dar una voz a la mujer y revelar el universo interno de lo femenino.

 

Cambiando de registro, ¿qué otros artistas que utilicen hilo y aguja te interesan?

Desde ya todas las artistas que has entrevistado…y hay tantas más que no sabría por donde empezar.

 

Para terminar, ¿en qué estas trabajando ahora o qué nuevos proyectos tienes en mente para el futuro?

En este momento estoy exhibiendo mi trabajo en el Griffin Museum of Photography, en Winchester (Massachussets) y en la galeria Catherine Couturier en Houston (Texas), ambas en Estados Unidos.

En este mes de noviembre lanzaré el proyecto de mi primer libro, Anatomy is Destiny, en colaboración con Dina Mitrani, de la Dina Mitrani Gallery, y Michelle Dunn Marsh de Minor Matters Books.

Por supuesto pienso seguir trabajando y explorando nuevos universos a través de mi obra.

¡Muchas gracias Marina!
Si queréis conocer más su obra,
os recomendamos visitar su página web:

www.marinafont.com


Más entrevistas

Share This