En 1660 Diego Velázquez finalizó uno de sus lienzos más conocidos: Las Hilanderas. A pesar de que estudios posteriores descubrieron que la obra representaba una historia mitológica (La Fábula de Aracne), durante siglos numerosos espectadores han visto en ella exclusivamente la representación de una escena cotidiana: un grupo de mujeres en el interior de un taller trabajando en tareas relacionadas con el hilado y la costura.

Durante gran parte de nuestra historia, el sexo masculino dominó todas las responsabilidades públicas y demás esferas de la sociedad, marginando a las mujeres al interior de sus hogares. Eran ellas las responsables de llevar el día a día de sus casas, desde la cocina a la limpieza, y solo podían desarrollar su creatividad a través de la costura, el bordado, el diseño de ropa u otras tareas similares. En un mundo en el que era raro (incluso escandaloso) que una mujer no supiera cómo utilizar una aguja, ellas eran responsables de crear objetos útiles para sus hogares y sus familias, aunque su talento nunca fue apreciado.

Sus habilidades artesanales, sus técnicas y sus temáticas fueron marginadas y devaluadas por el elitista mundo del arte, principalmente dominado por hombres. Las bellas artes eran una cosa y las tareas artesanales eran otra: mientras que en el primer grupo entraban actividades profesionales y desarrolladas con fines comerciales, en el segundo estaban las tareas más domésticas que requerían menos implicación intelectual y estaban destinadas a un sexo considerado secundario (incluso inferior) durante siglos.

Como respuesta a esta actitud centenaria, se presenta esta página web que pretende ser una plataforma de difusión y ensalzamiento de la mujer y sus tradiciones. En ella se quiere presentar, de forma periódica, una serie de entrevistas realizadas a jóvenes artistas contemporáneas que honran el trabajo de sus antecesoras mediante dos vías.

  • Desde un punto de vista formal: Todas utilizan agujas e hilos como herramientas de trabajo para subrayar la importancia de las habilidades y técnicas consideradas tradicionalmente femeninas.
  • Desde un punto de vista temático: Todas reflexionan, a través de la costura, el bordado u otras tareas, sobre algunas de las batallas de género que se han desarrollado en las últimas décadas (y que siguen de actualidad): igualdad de derechos, revolución sexual femenina, liberación del cuerpo de las mujeres o independencia femenina entre otros temas.

Las artistas seleccionadas son “hilanderas” modernas que nos recuerdan a las protagonistas del cuadro de Velázquez y consideran sus obras ARTE en mayúsculas. Quieren ser escuchadas, reclamar su posición y ser parte del sistema.

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